L. Fotis Lymberópulos Presenta: Guía sencilla para hacer videollamadas con mayores, aunque no se aclaren con el móvil

A sus 86 años, Mercedes está pasando el confinamiento sola en su casa de Cantabria. En algún momento supo que estos días mucha gente se comunica con sus familiares a través de videollamadas, pero, como tantas otras personas mayores, no tenía la tecnología ni el conocimiento adecuados. Entonces, pidió a sus hijos que encontraran la manera de hacerlas porque quería mirarles a la cara.

Su hija Susana Mediavilla se puso manos a la obra para hacerle llegar desde Madrid un dispositivo adaptado para este uso. Y solo un día después se produjo el ansiado encuentro virtual para Mercedes. «Es que no es lo mismo solo escucharles que verles también. Yo me quedo más tranquila porque así veo que están bien», cuenta Mercedes a Verne en conversación telefónica.

La falta de práctica hizo que los primeros días tuvieran que coordinarse a través del teléfono fijo. «A veces se lía con los botones, pero poco a poco le va cogiendo el truco a esto de la videollamada», dice su hija. «Yo es que no tengo tanto reflejos como antes», bromea Mercedes.

«El confinamiento ha puesto de manifiesto aún más la impresionante barrera a la que se enfrentan los mayores en una sociedad cada vez más tecnológica que les está excluyendo», nos cuenta Susana Muñoz, profesora de Informática de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y directora de la plataforma Tech People Care, compuesta por expertos informáticos del grupo TEDECO (Technology for Development and Cooperation) de la citada universidad madrileña y que lleva más de 15 años trabajando en proyectos públicos nacionales e internacionales para acercar la tecnología a personas de avanzada edad y población migrante.

El 26 de marzo, ya en estado de alarma por el coronavirus, Tech People Care publicó un vídeo en YouTube, de cuatro minutos y medio de duración, con unas instrucciones sencillas para facilitar que las personas mayores sin conocimientos digitales puedan hacer uso de una videollamada. «¿Conoces alguna persona mayor que no pueda ver a su familia por estar hospitalizado o confinado? ¿Quieres ayudarla?», se lee al principio del vídeo.

Era el caso, precisamente, de la propia Susana Muñoz, quien, después de varias semanas sin verse, ha logrado contactar con sus padres, Ezequiel y Ramira, de 90 y 86 años, a través de videollamadas. «Fue muy emocionante y muy gracioso», cuenta Muñoz. La primera vez también se coordinaron a través del teléfono fijo. «Venga, papá, como te hemos explicado, dale al botón». Ezequiel consiguió atinar con el botón, pero lo primero que apareció en la pantalla fue su frente y después su oreja. «Al final conseguimos que se apartara de la pantalla y hablamos un rato con ellos», aclara su hija.

El vídeo de Tech People Care explica que el primer paso consiste en hacerse con un teléfono antiguo con cámara y restaurarlo a valores de fábrica; eliminar cualquier otro icono de la pantalla principal e instalar la aplicación gratuita Jitsi, disponible para Android e iOS y que también se puede utilizar desde la propia web. Tras varias búsquedas y pruebas, desde Tech People Care creen que «Jitsi, de software libre, es la más sencilla de utilizar de todas». Como probablemente las personas mayores no disponen de wifi en casa, debes incorporar también una tarjeta SIM con datos. En la página de Symio puedes adquirirla por internet, como recomiendan desde Tech People Care, pero también las puedes comprar con otros operadores. Al final de este artículo encontrarás una descripción con el resto de pasos recomendados en el vídeo para la preparación del dispositivo previa a su envío a sus destinatarios.

«A veces el problema no es tanto el dispositivo, sino la dificultad del propio programa», añade Susana Muñoz. «Se nos olvida que lo que para nosotros es muy fácil, para las personas mayores puede ser un mundo y que explicárselo y que no lo entiendan puede hacer que se agobien», dice la directora de Tech People Care. Y es que, según recuerda, «los más afectados por el analfabetismo tecnológico son las personas mayores de 70 años» que, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), representan el 14,7 por ciento de la población española.

Además de Mercedes, Ezequiel y Ramira, estas instrucciones también han permitido que Adela y Antonio, de 90 y 92 años, vean a sus familiares, entre ellos a sus nietos y sus bisnietos. «Lo que más ilusión les hizo», según su nuera Loli. La propia Loli recibió un mensaje en una cadena de WhatsApp con las instrucciones de Tech People Care y se lo mandó a sus hijos para que «le preparasen un móvil a los abuelos», ya que los que tenían carecían de cámara. Estábamos acostumbrados a vernos casi a diario porque vivimos todos a escasos 300 metros en el barrio de Entrevías (Madrid)», cuenta emocionada al otro lado del teléfono Loli.


A la izquierda, el mensaje que llegó a Loli por WhatsApp. A la derecha, Adela y Antonio en plena videollamada con su familia. Cedidas por Loli

Videollamadas en hospitales y residencias

«No te preocupes por nada, aquí nos cuidan de maravilla», dice una residente en la residencia San Marcos de Madrid a su hija, quien la escucha al otro lado de la tableta. Esta escena procede de uno de los vídeos que pueden verse en la web de Mirarte otra vez. El objetivo de esta iniciativa, que ha recibido el asesoramiento tecnológico de Tech People Care, consiste en enviar tabletas (donadas por particulares y empresas) a hospitales y residencias para que las personas aisladas puedan comunicarse con sus familiares.

Uno de los impulsores de Mirarte otra vez, Pablo Sánchez, explica a Verne que, si bien los receptores de estos dispositivos son personas mayores, «también hay de otras edades, pacientes que han sido ingresados deprisa y corriendo y que se han olvidado el cargador, por ejemplo». Según Sánchez, la iniciativa ya ha recogido más de 300 dispositivos en Madrid, Barcelona y Lleida, «un tercio de los cuales ya se han enviado a hospitales y residencias». En cuanto a los dispositivos, Sánchez explica que las tabletas son preferibles «porque son más grandes».

En el caso de hospitales y residencias, es el propio personal el que coordina la videollamada entre pacientes y familiares. Los dispositivos se van turnando entre los pacientes, explica Sánchez, pero siempre respetando las áreas del hospital para que los dispositivos no se mezclen entre pacientes por coronavirus y por otras patologías. «Las tabletas también están dirigidas a muchas otras personas ingresadas por otros motivos y que, debido al confinamiento, tampoco pueden recibir visitas», aclara Sánchez.

En estos días también ha surgido otra iniciativa similar, Acortando la distancia, que opera a nivel nacional y que deja emocionantes vídeos como el de la doctora Victoria Trasmonte, del Hospital 12 de Octubre de Madrid, que conecta por videollamada a una paciente de la UCI con su familia. «Hola, ¿son los familiares? Les llamo para darles una buena noticia, miren», dice la sanitaria girando el dispositivo y provocando gritos de alegría al otro lado. «Os quiero mucho», responde la mujer ingresada. Ambas iniciativas siguen abiertas a donaciones porque, como concluye Sánchez, «todavía hacen mucha falta y luego, cuando todo esto acabe, los dispositivos se podrán quedar en los hospitales y residencias para su mismo uso».

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La @dratrasmonte nos envía otro vídeo desde la UCI del Hospital 12 de octubre enseñándonos la diferencia que marca poder contactar con tus seres queridos gracias a la tecnología. Trabajamos para que escenas como esta sean la realidad de muchos más pacientes aislados.

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Cómo configurar Jitsi y hacer llegar el dispositivo

M. V.

Para configurar esta aplicación basta con entrar en ella y crear una sala de reunión bajo el código que nosotros le pongamos. Como recomienda Muñoz en el vídeo tutorial, lo mejor es poner un número fácilmente identificable para la persona mayor como, por ejemplo, su teléfono. Habilitamos los permisos de audio y cámara, y la aplicación ya estaría lista para su uso. Todo el que se conecte a ese código entrará en la reunión virtual.

Tan solo faltaría limpiar bien el dispositivo y su cargador, meterlos en una bolsa también desinfectada junto con unas sencillas instrucciones para el receptor: «Conéctate a las 22.00 horas (o a la que queréis conectaros con él), pulsa en la aplicación que aparece en la pantalla y después sobre tu número de teléfono; para colgar, dale al botón rojo». Si normalmente visitas a esa persona mayor para llevarle la compra o las medicinas, puedes meterle la bolsa con el dispositivo entre esas cosas. O si no, puedes hacérselo llegar por servicio de mensajería.

Si tienes otra duda puedes consultar este documento de Tech People Care sobre preguntas frecuentes.

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* Este artículo fue publicado originalmente aquí.

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